Seguro leyeron “cosas” acerca de facebook, si es bueno, si es malo, si los secuestradores obtienen tus datos de ahí para elegirte como próxima víctima, que es una pelotudez o que sirve para comunicarse con lo amigos y hasta para emprender movidas serias … en fin, de todo un poco … Yo tengo feisbuc y pese a sus estigmas no me da vergüenza admitirlo jajaja, hasta ahora lo tomo como una herramienta más para hacer lo que tenga ganas y la verdad es que me divierto mucho … Si algún día algo no me gusta ya veremos, pero por el momento me quedo con este video de Capusotto que ilustra sabiamente lo que algunos hacemos ahí dentro -dentro de feisbuc obvio, bueno, a veces fuera también-. Por favor presten atención a “Horacio dice Holisssssssssssssss aunque es un huevón de cuarenta años, y nos recomienda este video” jajajaja, es tal cual, creo que hay como una especie de regresión general a la adolescencia y muchas veces nos intercambiamos videos de dudosa racionalidad, igualitos al de la gastada de Capusotto. Lo mismo con “Duhalde quiere ser tu amigo y te recomienda …”, jajaja, resulta que Duhalde es un político muy conocido en Argentina y el video que recomienda es “Ánimal” con una canción plagada de errores gramaticales, supongo yo porque las aplicaciones de facebook son un horror en ortografía y gramática, o será por cómo escribe la gente, no sé jajaja, los que tienen face seguro lo agarran al vuelo …
Anécdota relacionada:
El otro día en mi feisbuc, y a raíz de un video -tipo los que parodia Capusotto- sobre una maga que se saca un pañuelo del culo, surgieron un par de comentarios muy finos y culturosos acerca de si es peor decir “culo” u “ojete”. Un chico de Colombia señalaba que en su país lo más feo es decir culo, pero acá en Argentina la palabra ojete es requetefea y ordinaria. Eso me hizo acordar a una vez que mi sobrina estaba en casa, ella y la hermana suelen quedarse a dormir porque tienen más o menos las mismas edades de mi hijo mayor y son muy compinches con mis críos. La cuestión es que esta nena, que en ese entonces tendría 7 u 8 años, encuentra un caracol y se pone a jugar con él toda la tarde, en eso me dice “Tía ¿sabés cómo se llama mi caracol?”, yo “No mi vida, ¿como se llama?”, y dice la gorda “OJETE” …. jajajaja, yo largo una carcajada contenida a medias, cosa que a la nena no le gustó un carajo, y le digo “Y por qué se llama ojete!!!!”, “Pero no ves tía!! se llama Ojete porque tiene los ojos regrandes!!!” (por los cuernitos) jajajaja, claro Ojos=Ojetes jajaja … Y así estuvo la gorda, Ojete vení aquí, Ojete andá para allá, Ojete no te portes mal, jajaja, y yo cada vez que escuchaba las frases me moría de risa. Al final la nena se cansó de jugar con el caracol y yo lo tiré al medio de la calle -por no ponerlo con mis pobres plantas-. A los cinco minutos moría arrollado por un coche … pobre Ojete … jajaja …







